viernes, 27 de abril de 2012


LA AUTOESTIMA.-

 Se define como derecho humano de nacimiento y que,una vez plenamente consumada,es la experiencia fundamental de que podemos llevar una vida significativa y por ello cumplir sus exigencias. Implica confianza en nuestra capacidad de pensar, en nuestra capacidad de enfrentarnos a los desafíos básicos de la vida además de confianza en nuestro derecho a triunfar y a ser felices; el sentimiento de ser respetables, de ser dignos, y de tener derecho a afirmar nuestras necesidades y carencias, a alcanzar los principios morales que nos hemos propuesto y a gozar y celebrar el fruto de nuestros esfuerzos.
   
  La esencia de la autoestima es confiar en la propia mente y en sus posibilidades, en saber que somos merecedores de la felicidad. Tener una autoestima alta es sentirse confiadamente apto para la vida. Normalmente, apreciamos su ausencia, no si se tiene en mayor o menor medida. Por lo tanto, se construye con la cotidianeidad de los actos que llevamos a cabo en el día a día.
 
  Se consideran como pilares esenciales de la autoestima a estos elementos:

- La práctica de vivir conscientemente.
- La práctica de aceptarse a sí mismo.
- La práctica de asumir la responsabilidad de uno mismo.
- La práctica de la autoafirmación.
- La práctica de vivir con propósito.
- La práctica de la integridad personal. 

  A veces, suele suceder que algunos de estos factores no se desarrollan como tendría que hacerlo (por cuestiones diversas que nos desbordan y a todos nos ocurren en la vida: muerte, enfermedad de un familiar, problemas de distinta índole...) pero he ahí el punto donde debe salir esa fortaleza interior y usarla para salir airoso de tales circunstancias. Recuerda: <El mundo es de aquellos que perseveran...>.